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diciembre 26, 2025

Argentina suma capacidad cuántica pública con un modelo federal. No es solo hardware: es gobernanza del acceso, formación y soberanía tecnológica.

El Salto Cuántico de la Argentina: el modelo federal de UNAHUR

Argentina suma capacidad cuántica pública con un modelo federal

La primera computadora cuántica académica del sistema universitario público argentino se integra a una red federal. No es solo hardware: es gobernanza del acceso, formación y soberanía tecnológica.

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La Universidad Nacional de Hurlingham (UNAHUR) ha adquirido la primera computadora cuántica para uso académico en Argentina dentro del sistema universitario público. La noticia, confirmada por la propia universidad, marca un hito no solo tecnológico, sino también estratégico en términos de acceso al conocimiento y formación de capacidades.

A diferencia de los grandes centros de investigación internacionales, donde este tipo de infraestructura suele concentrarse en pocas instituciones, el proyecto de UNAHUR fue diseñado desde su origen como un recurso federal y compartido, accesible a universidades e instituciones científicas de todo el país.

Un modelo federal de acceso al conocimiento

El equipo se integra a una red que conecta a doce universidades e instituciones, entre ellas la Universidad de Buenos Aires, la Universidad Nacional de Córdoba, la Universidad Nacional de La Plata y la Comisión de Investigaciones Científicas.
El objetivo explícito es evitar la concentración del conocimiento y fortalecer la formación en tecnologías cuánticas a escala nacional.

Según expresó el rector Jaime Perczyk, se trata de una inversión estratégica orientada a “fortalecer la formación en todo el sistema universitario argentino e invertir en conocimiento para los desafíos del futuro”.

¿Qué es realmente este equipo y por qué importa?

El sistema incorporado cuenta con tres cúbits físicos y conectividad a la nube de AWS. Para quienes trabajamos en el desarrollo de software, sabemos que tres cúbits pueden parecer modestos frente a las máquinas de cientos de cúbits de gigantes como IBM o Google. Sin embargo, su valor no reside solo en la potencia bruta, sino en la capacidad de experimentación y formación soberana. Argentina se convierte en el segundo país de Latinoamérica (después de México) en tener una infraestructura de este tipo en el ámbito público, permitiendo que investigadores locales desarrollen y prueben algoritmos sin depender exclusivamente de proveedores externos.

A diferencia de las computadoras clásicas, que procesan información en bits (0 o 1), las computadoras cuánticas utilizan qubits, capaces de representar múltiples estados simultáneamente gracias al principio de superposición

Esto permite realizar millones de cálculos en paralelo y abordar problemas que resultarían impracticables para la computación tradicional.

Las aplicaciones potenciales incluyen el diseño de fármacos, nuevos materiales, optimización logística, modelado climático, criptografía y sensores de alta precisión.

Este hito de la UNAHUR es una invitación a toda la industria tecnológica argentina a elevar el nivel de la conversación

Análisis Profundo: Geopolítica, Talento y el Futuro de la Región

La decisión estratégica de invertir en computación cuántica dentro del sistema universitario argentino responde a una necesidad geopolítica de autonomía.

 En un mundo donde la hegemonía tecnológica se disputa entre bloques cerrados (EE. UU., China, UE), la capacidad de una nación de tamaño medio como Argentina para desarrollar sus propias aplicaciones cuánticas es un acto de defensa de su integridad económica.

El equipo incorporado por UNAHUR cuenta con tres qubits, lo que lo posiciona principalmente como una herramienta de formación, experimentación y desarrollo académico, más que como un sistema de uso industrial masivo.

 

En paralelo, la universidad contrató servicios de computación cuántica en la nube de Amazon, lo que permite a investigadores y estudiantes acceder a equipos de mayor escala ubicados en otros países. Este enfoque híbrido —infraestructura local más acceso cloud— amplía el alcance del proyecto sin concentrar físicamente la capacidad computacional.

La iniciativa se enmarca en el Año Internacional de la Ciencia y la Tecnología Cuántica 2025, impulsado por Naciones Unidas, que busca acelerar la investigación, la formación y la cooperación internacional en este campo.

En América Latina, el movimiento no es aislado: Colombia anunció planes para su primera computadora cuántica, mientras que México y Brasil avanzan en estrategias nacionales para desarrollar capacidades cuánticas.

En este contexto, el caso argentino destaca por priorizar el acceso educativo y la cooperación interinstitucional.

Más allá del hardware: la verdadera apuesta

El valor central del proyecto de UNAHUR no reside únicamente en la cantidad de qubits, sino en el modelo de adopción.

Formación distribuida, cooperación federal y complementariedad con servicios globales configuran una estrategia orientada a largo plazo.

Para el ecosistema tecnológico, educativo y productivo, la señal es clara: la computación cuántica no se construye solo con infraestructura, sino con personas, conocimiento compartido y gobernanza del acceso.

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